jueves, 28 de agosto de 2008

Más que una intervención urbana es una intervención en el espacio público rural, si es que éste existe. Es arriesgado ir pintando ésto en medio de los desiertos verdes de la soja. Los únicos que los habitan son los que aún no murieron contaminados por el agente naranja.
Nose si da más miedo encontrarse con la policía que defiende los intereses de los empresarios agrarios o ver pasar las avionetas por el cielo.
A mi me da más pena que en los pueblos y campos no haya ya bichitos de luz, escarabajos y sapos.










1 comentario:

Rafael Lajmanovich dijo...

Los felicito y comparto su opiniòn, la soja desaloja y los agroquimicos no los dejan volver